Los beneficios del renting son varios y no ha de extrañar que sean muchos los profesionales que optan por esta fórmula. El artículo te ofrece más datos para que puedas plantearte si esta opción te interesa o no.

Beneficios del renting

Cuando se busca la diferencia entre leasing y compra o renting o compra, conviene saber como funciona el renting. Esta fórmula es, en esencia, un contrato de alquiler durante un determinado periodo de tiempo. Cuando pasa el tiempo pactado, el usuario del bien se lo devuelve a la empresa que se lo arrendó.

Es bueno que sepas que este modelo es mucho más flexible que el leasing. Puedes pactar un periodo libre y, si lo deseas, tener una opción de compra o no. En contraposición, la opción de compra en el leasing tiene que figurar y el cálculo del valor también.

Este es el motivo por el que los contratos de renting son muy comunes. Hay una serie de beneficios del renting que contribuyen a su extensión. Son los siguientes:

 

Mayor optimización de los recursos

Los gastos de la compra o mantenimiento del bien que se compra suelen ser mayores que la cuota de renting. En consecuencia, será mucho más sencillo afrontar esta opción y podrás disponibilizar otros recursos financieros a lo realmente importante.  Una de las premisas básicas de este modelo de financiación es que sea más fácil la gestión de tu negocio.

La liquidez puede ser difícil de conseguir en ocasiones, sobre todo en empresas que están empezando. Esta es la razón por la que, en determinados contextos, la optimización de recursos que permite el renting es vital.

 

Beneficios fiscales

El renting tiene varios beneficios fiscales, habida cuenta de que lo puedes hacer constar como gasto en tu balance. Otros aspectos que hay que destacar es que desgravas el 100 % del IRPF y del Impuesto de Sociedades, mientras que harás lo propio en el 50 % del IVA. Esta es una de las principales razones que aconsejan la contratación de este formato.

La rebaja fiscal es un motivo poderoso si lo que quieres es mejorar la sostenibilidad de tu empresa. Piensa que la propiedad de un bien solo interesa si vas a sacar un beneficio a largo plazo de ello. Hay bienes como los vehículos o determinadas máquinas industriales que se deprecian con suma facilidad.

 

Mayor seguridad

El renting es un tipo de contrato que se firma para bienes de equipo o de consumo, desde coches a maquinaria industrial. Tienes garantizado el mantenimiento durante todo el periodo de contratación. En consecuencia, vas a tener más garantías de seguridad. No en vano, las revisiones se realizarán por personal especializado que enviará la empresa propietaria. Esto minimizará las probabilidades de sufrir accidentes.

La principal idea es que el renting, a diferencia del leasing, cubre todos los aspectos de seguridad, tanto los obligatorios por ley como aquellos recomendados por el fabricante o las reparaciones.

 

Costes reducidos

Los costes son menores para el particular o empresa que opta por esta fórmula. Esto, a la larga, redundará en la eficiencia con la que trabajas y en tu cuenta de beneficios. No hay que olvidar, además, que esta es una opción ideal en los contextos de incertidumbre.

Recuerda que los contratos de leasing se pueden personalizar. Esto implica que puedes negociar con más flexibilidad la cuota porque los límites legales son menores.

 

¿Cuándo me interesará el renting?

Las fórmulas de financiación pueden ser más o menos válidas en función del contexto. Esto también sucede con el renting. En cualquier caso, sí hay alguna manera de saber cuándo te interesará esta fórmula frente al renting en función de tus circunstancias.

El renting es preferible al leasing si no tienes claro que te quieras quedar con el bien. No en vano, se ofrece la posibilidad de utilizar este bien durante un determinado periodo de tiempo y cubrir el mantenimiento. La mayoría de las empresas pueden ofrecerte que compres el bien cuando finalice el periodo de alquiler, pero pueden fijar el precio que deseen.

La contratación del renting te interesará cuando la empresa inicie su andadura. Esta es una forma eficaz de reducir los costes y no por ello dejar de contar con lo fundamental. La escasez de recursos es un lugar común, pero suele ser más grave, si cabe, en startups.

Finalmente, el renting es la mejor opción, de largo, si no te quieres preocupar por el seguro o por el mantenimiento. Es obligación de la empresa que arrienda el bien ocuparse de estas cuestiones. Tú solo te tendrás que ocupar del combustible o la fuente de energía.

 

Conclusión

Los beneficios del renting son diversos, de manera que hay un segmento de profesionales que pueden estar interesados. Te conviene, eso sí, sopesar los pros y contras con respecto al leasing. Saber como funciona el renting te facilitará el trabajo.

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