En otros post de nuestro blog te hemos comentado por qué la financiación alternativa puede ser una gran opción para empresas que necesitan de liquidez y no se les concede tan fácilmente. Sobre todo para empresas que acaban de comenzar, que aún no se han consolidado como una gran empresa o simplemente su situación financiera no es la adecuada en ese momento. En el artículo de hoy queremos hablarte de los préstamos para empresas sin aval, una gran oportunidad de conseguir la liquidez que necesitas si no posees ningún avalista.

Préstamos sin aval: ¿es una buena opción?

Ya de por sí, para solicitar un préstamo las entidades bancarias suelen pedir muchos requisitos que la mayoría de los negocios no pueden afrontar. En su lugar, se están desarrollando alternativas de financiación para que todas las empresas tengan la posibilidad de conseguir las metas que se hayan propuesto, sin que para ello la liquidez sea un obstáculo.

Cuando se habla de aval se habla de una garantía adicional que ofrece la entidad o persona física al solicitar un préstamo. Es un requisito muy común de las entidades bancarias. Se utiliza para que, en caso de impago por parte del cliente, la entidad pueda saldar la deuda por otra vía.

Por lo tanto, los préstamos sin aval son una buena opción si cumples los siguientes requisitos:

  1. Eres un emprendedor o tienes un negocio en auge pero aún no consolidado. Tienes una nueva idea y para llevarla a cabo necesitas liquidez, pero no puedes ofrecer un aval.
  2. Puedes ofrecer otro tipo de garantías, como por ejemplo hipotecas. El solicitar dinero para negocios es un procedimiento más accesible si se compara con algunos años atrás. Sin embargo, la entidad que lo proporciona necesita de una cierta seguridad frente a ese préstamo.
  3. La cantidad de dinero que solicitas no es muy alta. Cuanto menos dinero se solicite, la empresa se encontrará con menos obstáculos.

Estos son algunos de los requisitos, aunque conseguir liquidez sin un aval puede ser un proceso que toma diferentes caminos. En el apartado siguiente te damos algunas ideas sobre cómo conseguir financiación sin presentar un aval:

Crowdlending

Se trata de un instrumento financiero que permite a los negocios obtener la solvencia necesaria para llevar a cabo cualquier proyecto. Por lo general, es un grupo de personas, o una sola de ellas, quienes son los que financian dicho proyecto. A cambio de esa financiación, estos inversores reciben una contraprestación, el cual es el tipo de interés que paga la empresa que recibe la empresa por devolver el préstamo.

El crowdlending es uno de los recursos más utilizados hoy en día por muchas PYMES españolas. Tiene la gran ventaja de que el acuerdo entre la empresa y los inversores es a medida, por lo que las condiciones pueden ser pactadas en cuanto a beneficien a ambos.

Préstamos de entidades bancarias

Son las operaciones tradicionales de solicitud de préstamos. Hoy en día algunas de estas entidades han desarrollado ciertos productos en los que el requisito del avalista no es necesario. Sin embargo, esto dependerá de la situación de la empresa que solicita el préstamo, puesto que antes de concederlo, se realiza un estudio de su solvencia y del riesgo de esa operación para la propia entidad bancaria.

Microcréditos

Es una modalidad de préstamos de entidades financieras, pero con pequeñas diferencias que lo hacen más accesibles a aquellas empresas que no pueden por su situación presentar un aval. Cuentan con características como las siguientes:

  • Ausencia de comisiones
  • Flexibilidad en los plazos
  • Tipos de interés reducidos

Otros tipos de financiación sin aval

Obtener financiación tiene el mismo objetivo que solicitar un préstamo, es decir, las dos modalidades ofrecen liquidez a la empresa para que ésta pueda alcanzar las metas que se haya propuesto. Sin embargo, estas metas son de naturaleza diferente. Un préstamo no tiene por qué estar dirigido a financiar una idea, puede solicitarse simplemente para saldar otro tipo de deuda que urge, pagar a los proveedores porque está siendo una temporada de crisis, o incluso a los empleados.

En cambio, la financiación mediante inversión sí suele estar relacionada con la realización de una idea o proyecto de negocio. Asimismo, en la financiación la empresa también debe ofrecer algo a cambio de la inversión de otra empresa o de personas físicas.

Algunos ejemplos de financiación sin aval por medio de la inversión son los siguientes:

1 – Business Angels.

Se trata de un concepto cada vez más conocido. Se refiere a aquellos profesionales de las inversiones que tienen como objetivo estudiar la viabilidad y las posibilidades de éxito de los proyectos. De esta forma deciden si les conviene aportar la financiación necesaria para que se lleve a cabo. Además, estas personas suelen implicarse en el proyecto que han decidido financiar. Para acceder a ellos, puedes visitar todos los eventos de emprendimiento, incubadoras y aceleradoras que tengas accesible.

2 – Venture Capital.

En este caso, los inversores profesionales son los encargados de gestionar carteras de inversiones de terceros, centrándose en diversificar esa financiación en varios proyectos. Éstos suelen implicar un alto riesgo, pero también unas grandes probabilidades de éxito. Por ello, tu proyecto debe ser claro, conciso, atractivo y viable al éxito.

Conclusión

Habiendo escogido cualquier opción, es importante que sepas que un buen plan de negocios y una buena presentación de éste pueden definir la decisión de cualquier persona. Antes de lanzarte directamente a solicitar algún tipo de préstamo o financiación para tu proyecto, haz un estudio completo de él y busca la forma de diferenciarlo de los demás. Haz hincapié en los beneficios que se obtendría y trabaja en cómo se afrontarán los riesgos en la presentación.

Esperamos que este artículo te haya sido de ayuda. Puedes seguir navegando por nuestro blog donde encontrarás más temas interesantes que te ayudarán con tu éxito empresarial.

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