Financiación verde o sostenible: una oportunidad para las empresas españolas

Inicio » Financiación » Financiación verde o sostenible: una oportunidad para las empresas españolas

La financiación sostenible se fundamenta en el principio de que las inversiones (la canalización del capital) deben estar alineadas con criterios éticos y ambientales. Se trata de un factor clave para lograr el bienestar del planeta y las personas.

En este artículo compartimos contigo por qué las finanzas sostenibles representan una oportunidad para las empresas, cuáles son las ventajas de implementar este tipo de prácticas y los mecanismos para conseguir recursos financieros que permitan llevar a cabo proyectos sostenibles.

Préstamos verdes y financiación sostenible
Préstamos verdes y financiación sostenible

¿Qué significan las finanzas sostenibles?

Aunque no existe una definición formal para el concepto de finanzas sostenibles, podríamos indicar que se trata de la captación de recursos con el fin de desarrollar actividades basadas en criterios medioambientales, sociales o de buen gobierno corporativo (ESG, por sus siglas en inglés).

Así pues, la sostenibilidad financiera no se circunscribe únicamente a la financiación verde, es decir, a captar capitales para emprender o madurar proyectos relacionados con el medio ambiente. El término es más amplio; abarca los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.

 

Oportunidades y ventajas de la financiación sostenible

Cómo podrás imaginar, la implementación de criterios ESG en el seno empresarial conlleva un reenfoque de la cultura empresarial y la estrategia.

Sin embargo, el informe publicado por el Observatorio Español de Finanzas Sostenibles (OFISO) referente al año 2023 (publicado en 2024) indica que se trata de un mercado en continuo crecimiento. La financiación sostenible en España alcanzó los 60.788 millones de euros, lo que supone un 1% más que el año anterior.

A nivel global, el capital destinado a proyectos sostenibles aumentó un 3%, alcanzando los 853.200 millones de euros.

Se estima que las cifras sigan en aumento, debido al apoyo por parte de los poderes públicos y una mayor conciencia social por parte de la población. 

En principio, debemos destacar la implementación de políticas y normativas para dar cumplimiento a la Agenda 2030 y el Acuerdo de París promueven el desarrollo de proyectos sostenibles y facilitan la capacidad de conseguir los recursos necesarios. En concreto, la Comisión Europea cuenta con una hoja de ruta para ampliar y potenciar las herramientas de financiación sostenible.

Por otra parte, el patrimonio de los fondos socialmente responsables en España llegó a alcanzar los 118.256 millones de euros, lo que representa un 34% sobre el volumen total; y poniendo de manifiesto el apetito de los inversores por las empresas que buscan un crecimiento sostenible.

Ventajas de adoptar políticas socialmente responsables

En resumen, si las empresas españolas son capaces de cumplir con unos estándares sostenibles y equilibrar su rentabilidad financiera con criterios ESG, además de facilidades para conseguir capital, obtienen las siguientes ventajas:

  • Aumento de demanda, debido a la mayor conciencia colectiva por el medio ambiente y la justicia social.
  • Oportunidades para abrir nuevas líneas de negocio, diversificar y generar ingresos adicionales.
  • Mejora de la eficiencia energética (el uso de energías verdes y gestión de residuos, si bien requiere de una inversión inicial, abaratan los costes operativos).
  • Contribución a la transición energética, la lucha contra el cambio climático y contaminación del planeta.
  • Mejora de la reputación corporativa y la imagen de la empresa.
  • Fortalecimiento de la cultura empresarial interna.
  • Se evita el riesgo de sanciones y demandas como consecuencia de las regulaciones en esta materia.

¿A qué tipos de financiación sostenible pueden optar las empresas?

Aunque los fondos de inversión construyen sus carteras con activos cotizados, también existen fondos de capital privado que están reorientando sus estrategias hacia la sostenibilidad. No solo las bolsas y los mercados financieros canalizan la inversión.

De hecho, el Instituto de Crédito Oficial (ICO), a través de la gestora de activos Axis, dispone de instrumentos financieros que promueven la creación de fondos de capital riesgo y capital privado con criterios de sostenibilidad.

En realidad, las finanzas sostenibles pueden abarcar un amplio espectro de soluciones financieras, al margen de la aportación de capitales por parte de los fondos de inversión socialmente responsable (ISR). Las empresas también pueden recurrir al crédito.

Las fórmulas más utilizadas para obtener crédito sostenible son:

  • Bonos verdes: son un tipo de deuda, instrumentada en títulos valores, en el que los fondos conseguidos están comprometidos para el desarrollo de proyectos relacionados con el cambio climático. Es decir, deben tener un propósito específico y este debe generar un impacto ambiental positivo.
  • Bonos sociales: del mismo modo que los bonos verdes se encargan de financiar iniciativas medioambientales, los bonos sociales son aquellos que consiguen fondos para proyectos que generen un resultado social positivo a través de la emisión de deuda. 
  • Bonos ligados a la sostenibilidad: en este caso, los recursos financieros conseguidos a través de la emisión de deuda deben cumplir con uno o varios objetivos de sostenibilidad determinados.
  • Préstamos verdes: el crédito verde es otro tipo de financiación sostenible en la que los recursos conseguidos también deben tener un impacto positivo en el medio ambiente. A diferencia de los bonos verdes, este tipo de deuda no está instrumentada en títulos valores; se trata de un contrato de préstamo.

¿Quién puede emitir un bono verde?

Cualquier entidad, ya sea pública o privada, con capacidad de asumir deuda puede llevar a cabo una emisión de bonos verdes (o bonos en general). Sin embargo, es necesario llevar a cabo ciertos pasos:

  • Plantear la operación y definir el propósito del proyecto a financiar.
  • Preparar toda la documentación legal y entregarla a los organismos de control.
  • Obtener un rating crediticio.
  • Difundir la información entre los inversores.

La empresa puede contratar a un banco de inversión para distribuir los bonos entre los inversores, estas entidades también prestan apoyo durante el proceso de emisión.

No obstante, si quieres aprovechar las oportunidades que ofrece la financiación sostenible a las empresas, puedes ponerte en contacto con Alter Finance y te ayudaremos a determinar cuál es la solución más adecuada para tus necesidades, así como ejecutarla.

Deja un comentario

Español