¿Quieres obtener financiación a partir de las exportaciones de tu empresa pero no conoces las opciones existentes? En este artículo hablaremos de las diferencias entre forfaiting y factoring, para que conozcas bien ambas modalidades.

Un pequeño repaso a la financiación de exportaciones: Forfaiting y Factoring

¿Que es el forfaiting? Es una de las herramientas de las que las empresas disponen para financiar sus exportaciones, mediante la cual una entidad financiera adelanta el cobro de créditos pendientes de clientes a la empresa interesada, asumiendo la primera el riesgo relacionado con los posibles impagos de los clientes.

Y, por otro lado, ¿qué es el factoring? Esta herramienta financiera, al igual que el forfaiting, anticipa cobros de pagarés y letras pendientes, y se pueden distinguir distintos tipos de factoring: Sin recurso, con recurso, secreto, nacional e internacional.

Cabe destacar que, independientemente de la opción que se escoja, se realizará previamente un estudio de la solvencia de los clientes, de manera que se pueda determinar y evaluar la posible morosidad de los clientes asociados con los créditos pendientes. Este asesoramiento financiero ya reporta información muy valiosa para las empresas, indistintamente de que la organización financiera en cuestión finalmente rechace el llevar a cabo la operación.

Diferencias entre Forfaiting y Factoring

Existen diversas diferencias entre forfaiting y factoring. Además de la desemejanza clara consistente en la existencia de distintos tipos de factoring, hecho que en el forfaiting no ocurre, otras de las diferencias presentes entre ambas modalidades de financiación de exportaciones son las siguientes.

Asunción del riesgo ante impagos

Cuando se acometen operaciones de forfaiting, la compañía solicitante jamás tendrá que responder ante la entidad financiera en situaciones de morosidad de los deudores de la empresa. Dicho ente financiero, tras realizar un estudio de la solvencia de los clientes,  asume todo el riesgo relacionado con el cobro de los créditos, sin ninguna posibilidad de que puedan recurrir a la empresa para reclamarles el dinero que adelantaron.

Sin embargo, y concretando para el factoring con recurso, nos encontramos ante una situación distinta. Esta clase de factoring consiste en que la entidad financiera se encarga de todo lo relacionado con la gestión de los cobros pero, en este caso, el riesgo asociado al posible impago no se traslada a la organización financiera, sino que sigue recayendo en la empresa peticionaria.

Documentos aceptados

A este respecto, ambos instrumentos financieros no difieren únicamente en los tipos de documentos que se incluyen, también lo hacen en la cantidad. En forfaiting, se incorporan aquellos documentos que son internacionalmente aceptados, como pueden ser pagarés y letras. Además, el número de efectos con los que se trabaja suele ser reducido.

Por otro lado, las operaciones de factoring se suelen soportar en facturas de venta, y el número de documentos que se ceden en este tipo de operaciones suele ser mucho más elevado.

Plazos de vencimiento de los efectos

Por un lado, las letras y pagarés que se incorporan en contratos de forfaiting tienen vencimientos alargados en el tiempo. Normalmente, estos vencimientos superan el año, pudiendo llegar incluso hasta los 5 años para el caso de algunos documentos. De este modo, se puede afirmar que el forfaiting es una herramienta financiera aplicada en créditos a largo plazo.

Por otro lado, los efectos que se ceden dentro de acciones de factoring presentan plazos cortos en sus vencimientos, teniendo muy frecuentemente carácter mensual y no superando los 120 días (es muy poco usual que lleguen al año).

Ámbito de las operaciones de las empresas

El factoring es un tipo de operación conveniente para empresas que operen tanto a nivel nacional como a nivel internacional. Esto se debe a que se puede aplicar a exportaciones y a ventas dentro del propio país donde se localice la empresa.

Sin embargo, el forfaiting se aplica únicamente en exportaciones, ventas que superan las fronteras nacionales, por lo que es un instrumento indicado únicamente para compañías cuyo ámbito de actividad sea el internacional.

Financiación Alternativa

 

Conclusión

Las necesidades de liquidez pueden aparecer en cualquier momento, y una buena forma de hacer frente a estas necesidades es acudir a alguna de las modalidades de financiación de exportaciones disponibles. Gracias a la elaboración de este artículo, esperamos y confiamos que con la lectura del mismo se entiendan perfectamente las diferencias entre forfaiting y factoring, de modo que os sea más fácil saber a qué herramienta acudir, dependiendo de cada situación concreta.

Si necesitáis ayuda adicional para financiar vuestras exportaciones, en Alter Finance os animamos a que no os quedéis con dudas. Contactadnos sin ningún compromiso.

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