No es una novedad la problemática con la que se encuentran las PYMES cada vez que necesitan financiación. El alto coste del crédito, la falta de confianza de los bancos respecto a los proyectos y el exceso de trámites burocráticos y de garantías y condiciones, dificulta la tarea de estas pequeñas y medianas empresas de encontrar una solución a su falta de financiamiento. En el post de hoy, vamos a contarte qué es y cómo funciona una Sociedad de Garantía Recíproca. 

Qué es una Sociedad de Garantía Recíproca (SGR)

La falta de información sobre los tipos de fuentes de financiación existente genera problemas para el adecuado funcionamiento y desarrollo de la empresa. Las PYMES suelen recurrir al auto financiamiento o a la financiación de proveedores o clientes, un camino fácil ya que existe una relación comercial establecida. Sin embargo, esto conlleva la limitación de expansión de estas pequeñas y medianas empresas debido a la dependencia excesiva sobre el crédito comercial de corto plazo y al exceso de capitalización. 

 

Las SGR son entidades financieras que posibilitan el acceso al crédito a las PYMES con mejores condiciones de plazo y tipo de interés. Son entidades sin ánimo de lucro y sujetas a la supervisión e inspección del Banco de España.

Como hemos comentado anteriormente, muchas PYMES desconocen esta herramienta de financiación, por lo que no lo consideran una opción para financiar sus proyectos. Las siguientes estadísticas corroboran esta afirmación:

sgr

Fuente: www.cesgar.es

Cómo funcionan las Sociedades de Garantía Recíproca

Para beneficiarse de las ventajas que conlleva este tipo de financiación, es necesario ser socio partícipe. Estos socios, que suelen ser las PYMES que necesitan este recurso, son los beneficiarios de los avales. Los avales son los proporcionados por los socios protectores, quienes aportan recursos a las SGR sin solicitar garantías.

Un ejemplo de socios protectores pueden ser las Cámaras de Comercio, Diputaciones Provinciales, Asociaciones de empresarios, Bancos, Cajas de Ahorro y empresas privadas. 

Una Sociedad de Garantía Recíproca no se constituye fácilmente, pues se necesita cumplir unos requisitos:

  • Mínimo de 150 socios partícipes: titulares de pequeñas o medianas empresas pertenecientes a un sector o sectores de actividad económica y al área geográfica que establezcan los estatutos.
  • La participación de los socios protectores no puede superar el 50%.
  • Se necesita un capital mínimo de 10.000.000 de euros para poder constituir la sociedad. Este capital se podrá dividir en participaciones sociales con igual valor nominal, acumulable e indivisibles. 

Igual que ocurre con la solicitud de crédito, aval, financiación o cualquier otro recurso a otras entidades, se necesita un proyecto viable. Por tanto, las empresas que pueden optar a esta facilidad son aquellas que presentan una idea de negocio que puede generar rentabilidad. 

Por lo general, para conseguir ser parte de una Sociedad de Garantía Recíproca, hay que seguir los siguientes pasos:

  1. Presentar el proyecto: el empresario debe presentar el proyecto para el que requiere el aval, acompañado de toda la documentación necesaria para el análisis del riesgo. La SGR se centrará no sólo en este análisis, sino que su foco de atención será la viabilidad del proyecto. 
  2. Convertirse en socio partícipe: una vez estudiada la viabilidad del proyecto, la empresa pasa a ser socio partícipe. Y deberá suscribir capital, al menos una acción, en proporción al aval solicitado. Esta cuota se reembolsará cuando finalice el plazo de la operación avalada. 
  3. Aprobación de la operación. La formalización de esta operación de aval supone algunos costes para el socio: una comisión de estudio y una comisión de aval anual

Financiación Alternativa

Funciones de las SGR

La función principal de las SGR es mejorar el acceso a la financiación de las empresas PYMES para cumplir con un objetivo de negocio propuesto. Pero además, también puede considerarse que las SGR llevan a cabo las siguientes funciones:

  • Otorgan garantías y avales a las PYMES
  • Negocian líneas financieras
  • Centralizan y tramitan subvenciones
  • Ofrecen información y asesoramiento a los socios
  • Ofrecen formación financiera

Conclusión

Las pequeñas y medianas empresas deben enfrentarse no sólo a las dificultades de financiación debido al riesgo asociado a su identidad, sino también a unos gastos mayores a la hora de conseguir recursos ajenos que otras empresas de mayor dimensión. 

En definitiva, lo que se pretende con las SGR y otros recursos de financiación alternativa es alinear las dificultades de conseguir recursos y mejorar la competencia entre las PYMES y las grandes empresas. 

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