El leasing es una opción para quien desea utilizar un activo con perspectivas de compra. Es muy recomendable conocer las características de estas operaciones y los beneficios del leasing frente al renting.

Qué es el leasing: definición y beneficios

El leasing es un contrato de arrendamiento por el cual una persona asume la titularidad, pero no la propiedad, de un bien durante el periodo que se firme. Cuando venza el contrato, puede comprarlo por un valor residual, firmar un nuevo contrato o devolverlo.

La normativa española promueve este tipo de modelo. Hay varias opciones para plantearse por qué elegir leasing. Las principales características del leasing que has de tener en cuenta son las siguientes:

  1. La duración mínima de un contrato de leasing es de dos años y lo habitual es que no se extienda más de cuatro. Eso sí, si el leasing es de un bien inmueble, el plazo mínimo del contrato será de diez años. El límite inferior se indica porque este tipo de operación está enfocada a la compra del bien. El leasing para empresas se convierte, pues, en una opción a medio plazo.
  2. La persona que firma el contrato asume las obligaciones del coche. Esto supone la matriculación, el pago de los impuestos, las revisiones, el seguro y las operaciones de mantenimiento. En la práctica, y salvo la propiedad, el tomador asume todas las obligaciones que implican la posesión de un bien.
  3. El valor residual tiene que fijarse obligatoriamente en todos los contratos de leasing. Este aspecto es imprescindible y se ha de tener en cuenta porque, en la práctica, suele ser bajo.
  4. El leasing puede realizarse en varios bienes, pero lo más habitual es que sea en coches y equipos informáticos. Es cierto que esta operación también se realiza en maquinaria e inmuebles, pero suele ser en menor medida.

¿Quién está facultado para realizar contratos de leasing?

La legislación española limita los actores que pueden realizar contratos de leasing. Lo normal es que solo puedan facilitar esta operación bancos, cajas de ahorro y empresas financieras. El fabricante o distribuidor de un bien también puede realizar operaciones de leasing, lo que se denomina leasing operativo. No hay que olvidar que este tipo préstamo tiene unas limitaciones estrictas y está regulado.

En la práctica, las empresas de leasing están restringidas para evitar el fraude de ley.  El motivo está en que el objetivo es que la transmisión del bien sea efectiva.

 

Los beneficios del leasing sobre el renting

Es importante que señalemos que son varios los beneficios del leasing con respecto al renting. La gente tiende a confundir leasing y renting cuando, en realidad, no son lo mismo. Indicamos los más importantes para que puedas tomar una decisión con criterio. Eso sí, conviene que tengas en cuenta que esta operación será más o menos beneficiosa en función de la intención de uso final.

Valor residual bajo

Los contratos de leasing incluyen el valor residual del bien. Como norma general, este será más bajo que en un contrato de renting porque no será el valor de mercado. Hay que recordar que la legislación fomenta la compra en contratos de leasing, así que el valor de compra será bajo.

Hay contratos de renting que incluyen la posibilidad de comprar el bien. Lo que sucede es que, como principio general, se tomará como referencia el valor de mercado en bienes de segunda mano.

Inclusión de la opción de compra

Es importante decir que un contrato de renting no tiene por qué incluir una opción de compra. Este supuesto, en cambio, se convierte en obligatorio cuando hablamos del leasing. Esto, en la práctica, te permite disponer de un bien sin la necesidad de comprarlo hasta que pase un tiempo. Las empresas que estén creciendo o que tengan un apuro de tesorería agradecerán esta opción.

Ahorro de gastos

El leasing figura como deuda en la contabilidad de la empresa, es decir, como pasivo. Esto es destacable porque, a la hora de realizar la cuenta de resultados, habrá un ahorro. Hay que señalar que las operaciones de renting no figurarán en el balance de la empresa como gasto. El leasing para empresas es, pues, una forma de ahorrar.

La inclusión de la cuota como gasto o no es un elemento que resulta fundamental en la gestión ordinaria. Esta cuestión suele ser esencial para cuadrar los balances y la contabilidad.

Conclusión

Los contratos de leasing y renting están concebidos para que hagas un uso temporal de un bien. Lo que sucede es que las implicaciones a medio plazo son distintas y el propósito también. Esta es una opción recurrente para el uso de los equipos informáticos y coches, bienes que tienen una amortización rápida y cuyo uso puede ser más interesante que la propiedad.

Los beneficios del leasing son varios, pero es conveniente decir que el uso que hay que hacer es racional. Si sabes para qué quieres un leasing y firmas un contrato adaptado a las necesidades de tu empresa, será todo más fácil. Esta forma de financiación es muy ventajosa y te recomendamos que te plantees la posibilidad de utilizarla.

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