El fondo de maniobra es la capacidad que tiene una empresa de hacer frente a los gastos a corto plazo y a las diferentes inversiones, teniendo en cuenta los recursos que tiene disponibles a largo plazo. Por lo tanto, a partir de este dato una empresa podrá saber si es capaz de afrontar los pagos y deudas inmediatos.

Para qué sirve

Principalmente permite conocer la liquidez de la que dispone una empresa, por lo que si el resultado es positivo, la empresa dispone de esa solvencia, y si es negativo, puede tener graves consecuencias económicas. Para calcularlo, hay conocer cuál es el activo circulante y el pasivo circulante. Se obtiene así la siguiente fórmula:

Fondo de maniobra (FM) = Activo circulante (AC) – Pasivo circulante (PC)

El activo circulante hace referencia a cualquier tipo de liquidez que sea a corto plazo. Por otro lado, el pasivo circulante se refiere a todo lo contrario, pues son las obligaciones de pago que la empresa debe afrontar en un periodo corto de tiempo.

Sin embargo, este dato puede no revelar realmente el estado económico de la empresa, ya que puede darse que ésta pueda tener un activo circulante que al final no pueda vender, o tener unos compromisos de pago con los proveedores a largo plazo. Será necesario entonces tener en cuenta lo que se considera dentro de cada uno de los elementos de esta fórmula.

Consejos si el resultado es negativo

Si el resultado es positivo, al menos en ese momento puede saber que tu empresa dispone de la solvencia para hacer frente a las obligaciones financieras de los próximos meses. En cambio si el resultado es negativo, entonces tendrás que emprender acciones que te permitan asegurar la continuidad de tu negocio. Algunas de ellas son:

  • Solicitar financiación alternativa: se puede solicitar tanto para hacer frente a los pagos como para utilizarla en tus inversiones habituales. El objetivo es disponer de liquidez mediante un acuerdo que beneficie a ambas partes del acuerdo.
  • Retrasar los pagos: ya sean los destinados a las administraciones públicas como a tus proveedores, en ocasiones tendrás la opción de renegociar el plazo del pago para así generar un poco más de margen en tus finanzas
  • Recurrir a descuentos para aumentar ventas: aunque resulte una medida extrema, puede ayudarte a equilibrar tu situación financiera. El objetivo es realizar descuentos por pagos inmediatos de tus clientes para obtener la liquidez que necesitas.

 

¿Te gusta lo que estás leyendo?

Suscríbete y recibe contenidos increíbles


Share on Google+